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El consejero bíblico


Cómo determinar el bosquejo de un pasaje / Continuación

... persona de Cristo más que el trabajo del creyente, Aquel a quien el creyente acude continuamente (2.4). Sólo entonces, de manera secundaria, se llama la atención a la relación del creyente con Cristo y el servicio para El. Con este trasfondo, pienso en algunos títulos preliminares que reflejan el contenido de las subsecciones a medida que muestran su estrecha relación.

1. Nuestra relación con la Palabra de Dios: 2.1-3
2. Nuestra relación con el Hijo de Dios: 2.4-8
3. Nuestra relación con los que no tienen Dios: 2.9-10

Estar consciente de estas tres ideas centrales conduce a los siguientes títulos para una serie de mensajes acerca de estas tres secciones.

1. La prioridad del hijo de Dios (sed de la Palabra): 2.1-3
2. La posición del hijo de Dios (relación con Cristo): 2.4-8
3. El privilegio del hijo de Dios (proclamación): 2.9?10

No importa cuales sean los títulos, deben reflejar el significado del pasaje y, por lo tanto, el contenido del sermón.

El tiempo invertido debe reflejar la importancia del título
Aparte el tiempo necesario para la preparación de un título homilético de acuerdo a su importancia en comparación con la del contenido del sermón. En algunas ocasiones especiales un título podría determinar el número y la naturaleza de las personas que asistan. En tales momentos, uno hace bien en prestarle más atención al título, siempre, por supuesto, asegurándose de que refleje el contenido del sermón. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones el título tiene poco que ver con la naturaleza o el número de los que asistan. La mayoría de las personas le prestan más atención a lo que se predica que al título del sermón. Se espera que las personas regresarán cada semana porque saben que recibirán el mensaje de Dios, no debido a un título estimulante. Por lo tanto, sin obviarlo por completo, concentre la mayor parte de su atención en el contenido del mensaje.

LA DISCIPLINA NECESARIA
Indudablemente, hay algunos grandes atletas natos. Sin embargo, cuando hablamos del campo de los expositores probablemente no exista algo así como un gran expositor nato. Ser un verdadero y reconocido expositor de la Palabra requiere disciplina. Implica arduo esfuerzo y una preparación minuciosa para la cual no hay sustitutos. Se debe invertir mucho tiempo y esfuerzo para establecer la idea central y determinar el bosquejo de un pasaje. También se debe dedicar algún tiempo al título del ...

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